Ir al contenido principal

Entradas

Buenas noches, dulces sueños - Jiri Kratochvil

Este escritor para mí era totalmente desconocido hasta que un día leí la contraportada de un libro suyo titulado "La promesa de Kamil Modracek". No sé explicar el motivo pero me pareció interesante y lo apunté para un buen día leerlo. No lo pude hacer porque nunca más lo volví a ver, así que cuando encontré éste, casi sin dudarlo me dije: "Para mí".

Mi decisión ha sido muy acertada, me he encontrado con una gran obra y un gran escritor, su prosa es brillante, deliciosa, sin grandes aspavientos, no precisa del barroquismo de otros para emocionarnos. La novela es fantástica y a la vez realista, hay buen humor y al mismo tiempo una inmensa dosis de tristeza. Los pies están mucho por los suelos y también vuelan por lo alto apoyados en el alambre de una funambulista. La acción se desarrolla en dos planos paralelos que nunca coinciden simultáneamente y con diversos narradores, a veces son los propios protagonistas y otras veces un observador lejano, frecuentemente se me…
Entradas recientes

El ejército de los sonámbulos - Wu Ming

No es que no haya leído nada en estos últimos días. De hecho he leído dos libros. Uno no me voy a molestar en reseñarlo, ha pasado sin pena ni gloria y mira que lo lamento porque las historias de Jack Aubrey y Stephen Maturin las sigo hace bastantes años y es la primera vez que me decepcionan. Vamos que "Misión en Jonia" no es de lo mejor de Patrick O'Brian.

Pero no he venido a hablar de ese libro sino de otro (y no es mío), un libro con mayúsculas, una obra que algunos es probable que califiquen como "su libro", uno de esos que tiene un antes y después en sus lecturas. Yo he leído demasiado para que eso me suceda, pero ya he aprendido a identificar las obras magnas, bien trabajadas, cosidas con las mejores telas y rematadas con los más lujosos encajes, y esta es una de ellas, y eso que yo desconfiaba.

Desconfiaba porque es una obra coral, escrita por un grupo de narradores italianos no identificados. A mí eso de que la gente no dé la cara me hace sospechar (s…

Carta de un gruñón a un cómico

Muchacho en que lio te has metido con tu carta a un conocido escritor y rezongón. Y es que nunca mejor dicho lo de “zapatero a tus zapatos” y lo tuyo es lo cómico y no la fina crítica o la ironía que son cosas muy diferentes. Pero parece que nadie te ha avisado y tú piensas que sátira es lo mismo que burla o sarcasmo y te metes en camisas de once varas. Pero claro, tú simplemente haces lo mismo que el susodicho escritor, escribes una columna en un periódico para ganarte unas “perras” y eso resulta muy honorable, pero hay que tener cuidado porque puedes recibir de tu propia medicina.
Pero claro, meterse con él mola, es “cool” que dicen hoy en día algunos aquejados de falta de desarrollo cortical (sarcasmo ofensivo), porque el escritor es un hombre, para más señas (creo) heterosexual, académico, con poco pelo, un poco (o bastante) pedante, cierto éxito (envidiable), aparentemente retrógrado (no me atrevería a calificarlo de derechas) y, por supuesto, del Madrid. Así que es un hombre marc…

Reflejos condicionados. Un monstruo viene a verme.

A mí no ha venido a verme ningún monstruo, simplemente un parroquiano preocupado se ha atrevido a interrumpir mi recogimiento. Ha estado indagando donde encontrar un oráculo y finalmente Benigno me lo ha enviado a la puerta del supermercado.

Su consulta es muy simple: Ha visto esta película en la que todo el público llora y él no ha vertido ni una lágrima. Muy sorprendido lo ha vuelto a intentar (incluso dos veces) y admite muy preocupado que la segunda vez se ha dormido y la tercera ha acabado asqueado. Él siempre se ha considerado una persona sensible, ha llorado muchas veces en el cine y en su casa, casi en secreto, con otras películas y circunstancias. Admite haber tenido sus problemas en la vida, haber sufrido sinsabores y desdenes, haber perdido seres queridos y admirados y no entiende como no puede ser como los demás y sumarse al delirio lacrimógeno por este film provocado.

Dice que mientras la veía le parecía estar en una tómbola ante un charlatán ofreciendo muñecas chochonas…

El cuento de la criada - Margaret Atwood

¡Magistral! ¿Hace falta que diga algo más? ¡Soberbio, ejemplar, estupendo! Todos ellos sinónimos que sólo sirven para adornar. Sinónimos de los que huye la autora de este libro que se caracteriza por la economía de las palabras y eso que la novela tiene más de 400 páginas, pero la escritora lo hace en pequeñas partes cada una de ellas compuesta de unos pocos capítulos muy cortos. Ecónomico pero suficiente para emocionar, para hacerte sentar y pensar, para paladear con delectación esos párrafos cortos e imaginar mucho más allá del libro, de la historia, entre lo que es cierto e incierto.

A la escritora ya la hemos tenido por aquí otras veces con opiniones siempre favorables pero no tanto como en esta ocasión. La historia se desarrolla en una República imaginaria que aparece en los Estados Unidos tras una serie de atentados desencadenados por el terrorismo islámico. Nada nuevo en el argumento aparentemente, salvo que Atwood imaginó todo ello en 1984 probablemente pensando en Orwell y q…

El hijo - Philipp Meyer

Ahora está de moda tomar una novela y hacer una serie de ella. Este es el caso y también lo es el de la próxima novela que comentaré "El cuento de la criada" de Margaret Atwood.

La serie la empecé a ver en televisión y me pareció entretenida, poco más, una historia más del Oeste americano. Empecé el libro tras ver dos episodios y constaté que hay muchas diferencias con la serie. Los hechos del libro se han adaptado (deformado) para el formato televisivo y, como siempre, el libro es mucho mejor, parece como si los guionistas pensaran que los televidentes son tontos y que determinados hechos no deben aparecer en las películas por si les disminuye la audiencia. No entiendo como el autor puede colaborar en algo así. Por lo tanto, mi primer consejo es: no ver la serie antes de leer el libro o te pasará como a mí, la serie os decepcionará rápidamente y quizás no es para tanto si te la planteas como un entretenimiento.

¿Y el libro? El libro comienza trepidante con tres escenarios …

El libro de los peces de William Gould - Richard Flanagan

Me pregunto si quién escribe los comentarios que aparecen en la red (siempre copiados y pegados) sobre los libros, de verdad los han leído. Es lo que me da por pensar cuando leo cosas como "Es un extraordinario tapiz de la Australia del siglo XIX" repetida en varias páginas para definir este libro, leyendo esto parecería que estamos ante un libro con gran contenido histórico y nada más lejos de ello porque el libro tiene resonancias de muchas cosas, pero de historia bien poquita.

Me lo compré por un impulso, sin ninguna referencia, simplemente porque la contraportada anunciaba lo que parecía una historia de aventuras : "un mundo de convictos, prófugos, flageladores, colonizadores, ladrones y víctimas...". Yo lo iba leyendo e iba pensando en películas de Werner Herzog (por ejemplo: Fitzcarraldo) por la locura de sus personajes y por lo recargado (porque el libro lo es con frecuencia) y también en libros de aventuras como "La isla del tesoro" o "La vu…