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Mostrando entradas de 2017

Buenas noches, dulces sueños - Jiri Kratochvil

Este escritor para mí era totalmente desconocido hasta que un día leí la contraportada de un libro suyo titulado "La promesa de Kamil Modracek". No sé explicar el motivo pero me pareció interesante y lo apunté para un buen día leerlo. No lo pude hacer porque nunca más lo volví a ver, así que cuando encontré éste, casi sin dudarlo me dije: "Para mí".

Mi decisión ha sido muy acertada, me he encontrado con una gran obra y un gran escritor, su prosa es brillante, deliciosa, sin grandes aspavientos, no precisa del barroquismo de otros para emocionarnos. La novela es fantástica y a la vez realista, hay buen humor y al mismo tiempo una inmensa dosis de tristeza. Los pies están mucho por los suelos y también vuelan por lo alto apoyados en el alambre de una funambulista. La acción se desarrolla en dos planos paralelos que nunca coinciden simultáneamente y con diversos narradores, a veces son los propios protagonistas y otras veces un observador lejano, frecuentemente se me…

El ejército de los sonámbulos - Wu Ming

No es que no haya leído nada en estos últimos días. De hecho he leído dos libros. Uno no me voy a molestar en reseñarlo, ha pasado sin pena ni gloria y mira que lo lamento porque las historias de Jack Aubrey y Stephen Maturin las sigo hace bastantes años y es la primera vez que me decepcionan. Vamos que "Misión en Jonia" no es de lo mejor de Patrick O'Brian.

Pero no he venido a hablar de ese libro sino de otro (y no es mío), un libro con mayúsculas, una obra que algunos es probable que califiquen como "su libro", uno de esos que tiene un antes y después en sus lecturas. Yo he leído demasiado para que eso me suceda, pero ya he aprendido a identificar las obras magnas, bien trabajadas, cosidas con las mejores telas y rematadas con los más lujosos encajes, y esta es una de ellas, y eso que yo desconfiaba.

Desconfiaba porque es una obra coral, escrita por un grupo de narradores italianos no identificados. A mí eso de que la gente no dé la cara me hace sospechar (s…

Carta de un gruñón a un cómico

Muchacho en que lio te has metido con tu carta a un conocido escritor y rezongón. Y es que nunca mejor dicho lo de “zapatero a tus zapatos” y lo tuyo es lo cómico y no la fina crítica o la ironía que son cosas muy diferentes. Pero parece que nadie te ha avisado y tú piensas que sátira es lo mismo que burla o sarcasmo y te metes en camisas de once varas. Pero claro, tú simplemente haces lo mismo que el susodicho escritor, escribes una columna en un periódico para ganarte unas “perras” y eso resulta muy honorable, pero hay que tener cuidado porque puedes recibir de tu propia medicina.
Pero claro, meterse con él mola, es “cool” que dicen hoy en día algunos aquejados de falta de desarrollo cortical (sarcasmo ofensivo), porque el escritor es un hombre, para más señas (creo) heterosexual, académico, con poco pelo, un poco (o bastante) pedante, cierto éxito (envidiable), aparentemente retrógrado (no me atrevería a calificarlo de derechas) y, por supuesto, del Madrid. Así que es un hombre marc…

Reflejos condicionados. Un monstruo viene a verme.

A mí no ha venido a verme ningún monstruo, simplemente un parroquiano preocupado se ha atrevido a interrumpir mi recogimiento. Ha estado indagando donde encontrar un oráculo y finalmente Benigno me lo ha enviado a la puerta del supermercado.

Su consulta es muy simple: Ha visto esta película en la que todo el público llora y él no ha vertido ni una lágrima. Muy sorprendido lo ha vuelto a intentar (incluso dos veces) y admite muy preocupado que la segunda vez se ha dormido y la tercera ha acabado asqueado. Él siempre se ha considerado una persona sensible, ha llorado muchas veces en el cine y en su casa, casi en secreto, con otras películas y circunstancias. Admite haber tenido sus problemas en la vida, haber sufrido sinsabores y desdenes, haber perdido seres queridos y admirados y no entiende como no puede ser como los demás y sumarse al delirio lacrimógeno por este film provocado.

Dice que mientras la veía le parecía estar en una tómbola ante un charlatán ofreciendo muñecas chochonas…

El cuento de la criada - Margaret Atwood

¡Magistral! ¿Hace falta que diga algo más? ¡Soberbio, ejemplar, estupendo! Todos ellos sinónimos que sólo sirven para adornar. Sinónimos de los que huye la autora de este libro que se caracteriza por la economía de las palabras y eso que la novela tiene más de 400 páginas, pero la escritora lo hace en pequeñas partes cada una de ellas compuesta de unos pocos capítulos muy cortos. Ecónomico pero suficiente para emocionar, para hacerte sentar y pensar, para paladear con delectación esos párrafos cortos e imaginar mucho más allá del libro, de la historia, entre lo que es cierto e incierto.

A la escritora ya la hemos tenido por aquí otras veces con opiniones siempre favorables pero no tanto como en esta ocasión. La historia se desarrolla en una República imaginaria que aparece en los Estados Unidos tras una serie de atentados desencadenados por el terrorismo islámico. Nada nuevo en el argumento aparentemente, salvo que Atwood imaginó todo ello en 1984 probablemente pensando en Orwell y q…

El hijo - Philipp Meyer

Ahora está de moda tomar una novela y hacer una serie de ella. Este es el caso y también lo es el de la próxima novela que comentaré "El cuento de la criada" de Margaret Atwood.

La serie la empecé a ver en televisión y me pareció entretenida, poco más, una historia más del Oeste americano. Empecé el libro tras ver dos episodios y constaté que hay muchas diferencias con la serie. Los hechos del libro se han adaptado (deformado) para el formato televisivo y, como siempre, el libro es mucho mejor, parece como si los guionistas pensaran que los televidentes son tontos y que determinados hechos no deben aparecer en las películas por si les disminuye la audiencia. No entiendo como el autor puede colaborar en algo así. Por lo tanto, mi primer consejo es: no ver la serie antes de leer el libro o te pasará como a mí, la serie os decepcionará rápidamente y quizás no es para tanto si te la planteas como un entretenimiento.

¿Y el libro? El libro comienza trepidante con tres escenarios …

El libro de los peces de William Gould - Richard Flanagan

Me pregunto si quién escribe los comentarios que aparecen en la red (siempre copiados y pegados) sobre los libros, de verdad los han leído. Es lo que me da por pensar cuando leo cosas como "Es un extraordinario tapiz de la Australia del siglo XIX" repetida en varias páginas para definir este libro, leyendo esto parecería que estamos ante un libro con gran contenido histórico y nada más lejos de ello porque el libro tiene resonancias de muchas cosas, pero de historia bien poquita.

Me lo compré por un impulso, sin ninguna referencia, simplemente porque la contraportada anunciaba lo que parecía una historia de aventuras : "un mundo de convictos, prófugos, flageladores, colonizadores, ladrones y víctimas...". Yo lo iba leyendo e iba pensando en películas de Werner Herzog (por ejemplo: Fitzcarraldo) por la locura de sus personajes y por lo recargado (porque el libro lo es con frecuencia) y también en libros de aventuras como "La isla del tesoro" o "La vu…

En el corazón del corazón del país - William H. Gass

Lo tenía apuntado en una lista de "imprescindibles". Ni me acordaba de donde había sacado la recomendación en el momento de ver la portada y comprármelo. Posteriormente he confirmado que venía del blog "Un libro al día" que lo ponía por las nubes, en mi opinión de forma bastante acertada.

Se trata de una recopilación de cinco relatos de este veterano escritor (Nacido en 1924) con textos escritos en los años 50 y 60 del siglo pasado. Como toda recopilación es asimétrica en cuanto a su magisterio y extensión, pero todos tienen algo por lo que ser recordados. Esto es literatura de verdad, sin complacencia, sin buscar amigos, admiradores o dinero. Ni siquiera poniéndoselo fácil al lector, requiere esfuerzo, lápiz y papel, e inteligencia (¿por qué no?). En los relatos predominan las sensaciones sobre las historias y los personajes, de hecho éstas son simples excusas y aquellos meros vehículos para palabras, situaciones y pensamientos. Imposible para todos aquellos que …

Lo que te diré cuando te vuelva a ver - Albert Espinosa

Dije que lo iba a leer y lo he intentado. Lo he tenido en mis manos y he dudado al ver el precio, por eso me he puesto a leer algunas partes. Ya sabéis, en las librerías ahora puedes sentarte un rato y leer un libro, algunos creo que los leen enteros. Llegan, se sientan como si fuera una biblioteca y así deciden si vale la pena.

El primer capítulo (por llamarlo de alguna manera) se compone de frases sueltas, todas perfectamente estudiadas para que parezcan relevantes. Esas frases adornan una supuesta historia, digo supuesta porque el relator constantemente dice que luego nos contará algo y lo va haciendo a medias. Eso se repite varias veces. Debe creer que así crea un clima de suspense. Yo lo veo sencillamente ridículo, incluso infantil.

Finalmente lo dejé tras hojearlo un poco más, leer algunos párrafos comprobar que seguía en la misma línea, que intercalaba hojas impresas como si fueran manuscritas por otra persona supongo que para no aburrir mucho más al personal (darle giros ines…

Sant Jordi cabalga de nuevo (II)

Lo prometido es deuda así que vamos a ver cuáles son los libros de "no ficción" que La Vanguardia pronostica como arrasadores en Sant Jordi.

Me llama la atención (con todos los respetos) los que tratan o escriben personas ya fallecidas (Gloria Fuertes, Carrie Fisher) y personas que han estado enfermas (Pau Donés y Carles Capdevila). Sin meterme de momento a analizar la temática de los libros, quedan claras las intenciones de las editoriales de aprovecharse para su beneficio de los males de otros y de la solidaridad de los lectores con las personas fallecidas o que han pasado un mal trance. Yo lo siento mucho pero no entiendo el afán de las personas que han pasado por el mal trago de la enfermedad en contarnos con detalle las conclusiones filosóficas a las que han llegado tras pasar por ello. Sinceramente, todos, insisto todos, hemos tenido episodios dolorosos y traumáticos en nuestras vidas y con mayor o menor habilidad hemos conseguido superarlos (o no). Entiendo la necesi…

Sant Jordi cabalga de nuevo (I)

Pues sí, que otra vez va a ser Sant Jordi y yo con estos pelos. Por suerte "La Vanguardia" se encarga de recordárnoslo y anticiparnos los libros que más se van a vender ese día. Es que los periodistas son supercompletos, adivinan el futuro y todo. Así que nos entregan un maravilloso artículo conteniendo veinte libros que "arrasarán en Sant Jordi" montados en el caballo del santo y alanceando al dragón de la incultura.

Es que por aquí somos buenísimos, tenemos un día para comprar libros (y regalar rosas) y así el resto del año ya tenemos la conciencia tranquila. Compramos obedientemente los que nos dicen, la mayoría no los leemos y "listo perico", a esperar el próximo año con toda la biblioteca bien ordenada, porque el libro dura en las manos más o menos lo que la rosa... nada, y es utilizado (igual que la flor) como arma para señalar a los díscolos (que no compran ni lo uno ni lo otro) y faltos de sentimientos (amoroso y patrio). Por eso ya sin ningún ti…

Verdes valles, colinas rojas. 2. Los cuerpos desnudos - Ramiro Pinilla

No tengo la más mínima duda, Pinilla es uno de los grandes, un escritor de tomo y lomo. Nunca mejor dicho porque los tomos y lomos de sus libros son enormes, nada menos que 770 páginas tiene este segundo de la trilogía. Un escritor que debería figurar en los libros de literatura con letras mayúsculas.

Me ha tomado unos cuantos días completar la lectura pese a que no he ido lento precisamente. La trama es absorbente, pero es necesario tomarse breves respiros para tomar aliento y para pensar en todo lo que contiene el relato, en todo el esfuerzo tremendo que ha tenido que realizar el autor para dejar todo bien hilado, para tomar la perspectiva divergente de diversos personajes e incluso la suya propia, intentando ser imparcial con los actos, con las creencias y con los hechos históricos. Lo consigue a un nivel tan elevado que al final (como siempre en las buenas historias) lo que queda son los sentimientos exacerbados de las últimas 200 páginas en las que el personaje de Roque Altube r…

Como todo acabó y volvió a empezar - E.L. Doctorow

Tenía muchas expectativas con este autor y quizás por eso me he quedado como a medias y esta novela me ha dejado buen regusto pero con un sabor a plato bien conocido, bien cocinado pero sin grandes diferencias con otros que ya he probado. Ingredientes de calidad, instrumentos con fundamento y un cocinero con tranquilidad para ir aderezando el guiso. Te quedas a gusto pero igual necesito el reposo de la digestión y un poco de tiempo para reconocerlo.

La historia parece un simple western pero va bastante más allá de ello, sólo el principio y el final están llenos de pistolas y pistoleros, el centro es una historia de anhelos, trabajos, odios y a veces desaliento. Una breve historia de la vida, cruda y con pocas alegrías, nulas heroicidades y bastantes cobardías. Interesante, de palabras justas pero suficientes. Doctorow apunta maneras, supongo que luego las confirmó en el resto de su obra que desconozco totalmente.

Me ha gustado pero esperaba más entusiasmo en mi persona al acabar de …

El maestro Juan Martínez que estaba allí - Manuel Chaves Nogales

De Manuel Chaves Nogales me había leído la biografía de Juan Belmonte y me pareció magnífica recomendable incluso para los que no son amantes de los toros, probablemente algún antitaurino entendería algún porqué de la tauromaquia más allá del sacrificio cruento de los animales. Seguramente muchos de ellos se sorprenderían al comprobar que este ritual pertenece al pueblo y no a los señoritos, que carece de colores políticos y si los tiene, son más demócratas de lo que todos piensan. Pero esto es otro tema que hoy no toca y yo solo me declaro taurino por llevar la contraria y, como hoy en día está mal visto, yo me inclino por la tauromaquia, igual que fui antitaurino cuando era espectáculo de masas, se enseñoreaban en los palcos advenedizos bien vestidos, con Cohibas y ganas de dar palmas.

Este libro que nos ocupa, aunque por el título no lo parezca, es un libro de historia y relata la convulsa época de la revolución rusa. El maestro Juan Martínez no es profesor sino bailarín de flamen…