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Mostrando entradas de julio, 2017

Buenas noches, dulces sueños - Jiri Kratochvil

Este escritor para mí era totalmente desconocido hasta que un día leí la contraportada de un libro suyo titulado "La promesa de Kamil Modracek". No sé explicar el motivo pero me pareció interesante y lo apunté para un buen día leerlo. No lo pude hacer porque nunca más lo volví a ver, así que cuando encontré éste, casi sin dudarlo me dije: "Para mí".

Mi decisión ha sido muy acertada, me he encontrado con una gran obra y un gran escritor, su prosa es brillante, deliciosa, sin grandes aspavientos, no precisa del barroquismo de otros para emocionarnos. La novela es fantástica y a la vez realista, hay buen humor y al mismo tiempo una inmensa dosis de tristeza. Los pies están mucho por los suelos y también vuelan por lo alto apoyados en el alambre de una funambulista. La acción se desarrolla en dos planos paralelos que nunca coinciden simultáneamente y con diversos narradores, a veces son los propios protagonistas y otras veces un observador lejano, frecuentemente se me…

El ejército de los sonámbulos - Wu Ming

No es que no haya leído nada en estos últimos días. De hecho he leído dos libros. Uno no me voy a molestar en reseñarlo, ha pasado sin pena ni gloria y mira que lo lamento porque las historias de Jack Aubrey y Stephen Maturin las sigo hace bastantes años y es la primera vez que me decepcionan. Vamos que "Misión en Jonia" no es de lo mejor de Patrick O'Brian.

Pero no he venido a hablar de ese libro sino de otro (y no es mío), un libro con mayúsculas, una obra que algunos es probable que califiquen como "su libro", uno de esos que tiene un antes y después en sus lecturas. Yo he leído demasiado para que eso me suceda, pero ya he aprendido a identificar las obras magnas, bien trabajadas, cosidas con las mejores telas y rematadas con los más lujosos encajes, y esta es una de ellas, y eso que yo desconfiaba.

Desconfiaba porque es una obra coral, escrita por un grupo de narradores italianos no identificados. A mí eso de que la gente no dé la cara me hace sospechar (s…

Carta de un gruñón a un cómico

Muchacho en que lio te has metido con tu carta a un conocido escritor y rezongón. Y es que nunca mejor dicho lo de “zapatero a tus zapatos” y lo tuyo es lo cómico y no la fina crítica o la ironía que son cosas muy diferentes. Pero parece que nadie te ha avisado y tú piensas que sátira es lo mismo que burla o sarcasmo y te metes en camisas de once varas. Pero claro, tú simplemente haces lo mismo que el susodicho escritor, escribes una columna en un periódico para ganarte unas “perras” y eso resulta muy honorable, pero hay que tener cuidado porque puedes recibir de tu propia medicina.
Pero claro, meterse con él mola, es “cool” que dicen hoy en día algunos aquejados de falta de desarrollo cortical (sarcasmo ofensivo), porque el escritor es un hombre, para más señas (creo) heterosexual, académico, con poco pelo, un poco (o bastante) pedante, cierto éxito (envidiable), aparentemente retrógrado (no me atrevería a calificarlo de derechas) y, por supuesto, del Madrid. Así que es un hombre marc…